El rugido de un motor, kilómetros de desierto y dos hermanas compartiendo el mismo sueño puede llevar el nombre de Cuenca y de Castilla-La Mancha mucho más lejos de lo que jamás imaginaron. Mónica y Marta Plaza llevan años convirtiendo una pasión familiar en una trayectoria deportiva propia, han hecho historia como dupla femenina en el automovilismo español y han demostrado que su complicidad puede ser una de sus grandes armas dentro de un coche. Ahora afrontan un nuevo capítulo que también tiene un vínculo especial con su tierra y que puede situarlas ante uno de los mayores desafíos de sus carreras: correr juntas el Dakar.
