La imaginación pasa a un primer plano estos días con la llegada del carnaval. En Tarancón (Cuenca) no celebran un desfile de disfraces convencional: hasta el 22 de febrero la localidad viaja hasta la década de los 60 y los vecinos se transforman en hippies, por las calles circulan Seat 600 y la música ye-yé inunda el ambiente.
