En un contexto donde el precio de la vivienda libre se ha disparado un 12,7 % en 2025, su mayor repunte desde el año 2007, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), muchos buscan escapar de esta burbuja del ladrillo mudándose a zonas rurales donde, por el momento, esa inflación es más atenuada.
Maite, una mujer natural de Valencia, es una de esas muchas personas que ha tenido que dejar su hogar en la ciudad por los elevados precios inmobiliarios. «Me pedían 550 euros de alquiler por un quinto piso de 50 metros cuadrados sin ascensor», relata en un vídeo compartido por la plataforma Proyecto Arraigo.
